En el Diario “ El Pais”, del día 1 de noviembre, en la contraportada se publica una entrevista – en una comida, por cierto- al concejal del municipio de Sada (A Coruña- Galicia), Carlos Babío.
En dicho artículo se trata sobre todo el hecho de la “usurpación” de tierras destinadas a engrandecer la propiedad entregada a Francisco Franco, alias, El Caudillo, en plena Guerra Civil española.
El artículo lo podéis encontrar en el siguiente enlace:
http://www.elpais.com/articulo/ultima/Meiras/estamos/hartos/hablar/Franco/elpepuesp/20071101elpepiult_1/Tes
Según el artículo publicado se trata de una usurpación – textual-, y asimismo se señala, según declaraciones del propio Carlos Babío: “Cuando murió Franco, la gente me decía que esa casita, dentro del muro que encierra el pazo, era de mi abuela. 'No se la compraron, se la cogieron', me decían, y yo no entendía nada. Simplemente traté de buscar una explicación".
Salvo que se demuestre otra cosa, se trata de una confiscación. Habría que aclarar los hechos de una forma mas exhaustiva; de hecho, Babío se esta encargando de ello. Pero, si no hubo compensación económica a los campesinos propietarios y trabajadores de las tierras adheridas al engrandecimiento del Caudillo, se trata de una confiscación, y propio de una situación caciquismo y de prepotencia.
Por tanto, ya que la Ley de la Memoria Historica no ha recogido nada al respecto, seria necesario tratar el tema de la devolucion de aquellos bienes que, en el caso que así se produjese, adquirió la familia Francisco Franco, álias El Caudillo, por métodos similares a los del Pazo de Meiras. Repito en el caso de que se demuestre que dichos bienes fueron adquiridos a la fuerza y sin compensación económica alguna.
Sería necesario recuperar dichos bienes, sino a manos de sus antiguos propietarios, para uso publico del común de los ciudadanos y ciudadanas.
También me llama la atención algo que se comenta en diversas ocasiones. “Muchos descubren ahora lo que ocurrió incluso en sus propias familias. Los de aquella época que aún viven no quieren oír hablar del tema"-
Algo parecido sucede en las familias que sufrieron la represión y la persecución franquista. Por lo que puedo conocer por experiencia personal, aquellos que sufrieron la represión y la persecución franquista no quieren hablar de ello. En tiempos de la dictadura, ni en el seno de la intimidad y del hogar familiar se hablaba de ello, ni aún cuando las nuevas generaciones de la familia preguntaba o quisieran saber cuestiones que no comprendían.
Después de morir Franco, alias El Caudillo , el silencio seguía siendo la tónica. Solo hasta hace poco han perdido el miedo al “ tabú” de hablar de aquellas historias. En muchas ocasiones lo hacen de una forma inconexa, sin una forma de continuidad. Cuentan la historia a trazos, a traves de sucesos concretos. Muchas veces no eres capaz de ordenarlos cronológicamente.
Lo contado por Babío me ha recordado mi propia experiencia.
En resumen, es necesario reactivar la memoria, para que las personas que vivieron las injusticias de la persecución puedan contar lo que sufrieron. Es necesario destraumatizar tantas memorias que no quieren recordar el dolor, es necesario hacerles perder le miedo.
Y por otra parte, recuperación de los bienes confiscados – en tal caso- y que estan en propiedad de la familia Franco.
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